martes, 11 de octubre de 2016

De la sociedad del conocimiento a la era de la ignorancia con dinero


Hace unos días podía discernir acerca del futuro decadente de una gran potencia, los Estados Unidos de América. Tristemente pude ver un debate que no fue nada político, en este reinó la ignorancia, la arrogancia, los vicios, los anti-valores. Entonces volví la mirada a mi país, a mi ciudad y a mi vecindario, pude ver cómo la ignorancia nos ha cundido, estamos infestados de personas con dinero que no tienen un milímetro de frente, carentes de coeficiente intelectual, lógica y sentido cívico, normas de comportamiento o algún tipo de formación que los coloque en una postura de trato digno al semejante.
Como dice mi esposa, estamos en la era del "bruto con plata". Ciertamente convivimos con personas con dinero y poca educación, estos son nuestros vecinos hoy día, nuestros gobernantes sin duda, esas personas de mala educación, dedicadas a la trampa, a conseguir las cosas a empujones e ilícitamente.
Esta "Era", es la antítesis de una sociedad del conocimiento, esta nueva ola desea opacar el saber con el dinero. El dinero no compra el saber, el saber se comparte, se entrega a quien lo necesite realmente, no a quien lo desee comprar. Esto me hace recordar alguna vez que a mi dojo (escuela) se acercó un aspirante político (de mala reputación), este llegó en una camioneta lujosa cuatro puertas, con arma en cinto y ostentando poder y arrogancia. Entró como perro por su casa, como si de una película mexicana se tratase, y dijo que cuánto costaba aprender a defenderse. Yo le indiqué que se quitara los zapatos y se sentara a dialogar, que armas no ingresaban al recinto; lo cual pasó por alto y continuó de pie como un robot hablando. Decía: "Yo tengo mi chequera en la camioneta y puedo pagarte todo el año de estudios si quieres para que me enseñes".  Yo le indiqué que en ese momento no tenía cupos, ni tiempo para enseñarle lo que el buscaba, que debería conseguir otro lugar para encontrar lo que necesitaba, este no era el lugar para su necesidad.

El bruto con plata es igual de peligroso que el tarado con cierto tipo de conocimiento, simplemente no entienden cómo emplearlo correctamente y terminan haciendo daño a otros y a ellos mismos.
Quiero hacer énfasis que mi dojo(*), no es un gimnasio, donde puedes llegar a exigir conocimiento por dinero, aquí no se trafica información, ni se compra, ni se vende. El conocimiento se comparte a quien lo gana y merece, a partir de construir relaciones auténticas, no ficticias basadas en mentiras y máscaras o dobles intensiones. El dinero que usted aporta es para sostener la misma causa de la escuela, de la obra, de su maestro. Si no entiende este sistema y concepto de trabajo, es mejor que busque un gimnasio de artes marciales mixtas, o una escuela de música, donde el sistema y formación es completamente distinto y carente de muchas bases importantes para el crecimiento como seres integrales.

El político de la historia lo que necesitaba era encontrar un lugar que le ayudara a terminar de ser un completo ignorante.

Zapata Sensei

(*) Dojo es el espacio sacro donde se imparten las enseñanzas. Estas son enseñanzas de vida a través del arte que se imparta. Se refiere literalmente a un recinto o espacio físico, pero en el sentido expuesto se refiere a un lugar más espiritual (no físico) que el maestro y sus estudiantes respetan como tal para el ejercicio de enseñanza-aprendizaje.



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